El riego por goteo puede parecer caro o complicado de instalar, pero no tiene por qué serlo. En este artículo, te explicamos dos formas de montar un sistema de riego por goteo para ayudarte a reducir el trabajo físico y cultivar unas plantas de marihuana más grandes y sanas.
Con tanta publicidad e información online sobre fertilizantes y luces de cultivo, los cultivadores pueden olvidarse fácilmente de otros aspectos de su plantación, como el riego. Pero, sin un programa de riego adecuado y aplicado con regularidad, tus plantas de marihuana nunca podrán alcanzar su pleno potencial, independientemente de lo bien que las hayas entrenado o de cuánto dinero hayas gastado en fertilizante.
En este artículo, te explicamos el sistema de irrigación por goteo, una de las formas más simples y efectivas de automatizar el riego y la fertilización de tus plantas. Con el sistema adecuado, tus plantas crecerán con rapidez y salud, sin que tengas que levantar un dedo para regarlas o abonarlas.
Sistema de riego automático para armarios de cultivo
Entre todos los elementos que necesita la planta de marihuana, el riego es el que requiere un mayor equilibrio. Quienes tengan pocas plantas, o suficiente tiempo disponible, pueden regar a mano según sea necesario. Pero hay formas más fáciles y eficaces para mantener las plantas hidratadas.
Los sistemas de riego automático son ideales para los cultivadores con una agenda muy ocupada. También son realmente útiles si tienes que dejar tus plantas desatendidas durante varios días seguidos. Los sistemas automáticos de riego por goteo están formados por mangueras, una bomba de agua, un depósito y un temporizador. Estos sistemas proporcionan la cantidad adecuada de agua en el momento preciso, y no te darán ningún trabajo, más allá de la instalación. En lugar de anegar el sustrato y aumentar así las probabilidades de que se pudran las raíces, el riego por goteo (como su nombre indica) proporciona la cantidad justa de agua, poco a poco. Si no dispones de tiempo para regar, o simplemente quieres ahorrarte trabajo, este sistema es perfecto para regar la marihuana.
¿Cómo funciona el riego por goteo para el cultivo de cannabis?
El riego por goteo, como su nombre sugiere, es un sistema que riega y fertiliza tus plantas gota a gota. Es una técnica de irrigación de baja presión y bajo volumen que, de forma automática, proporciona agua y abono directamente a las raíces de las plantas, de forma muy controlada y precisa.
Esta técnica de riego, aparentemente moderna, se remonta a la antigua China. El Fan Shengzhi shu, un texto agrícola chino del siglo I a.C., describe un tipo de riego por goteo que utiliza macetas de arcilla enterradas y llenas de agua.
Hoy en día, los sistemas de irrigación por goteo varían enormemente tanto en precio como en calidad/sofisticación. Los siguientes tipos de riego por goteo se encuentran entre los más populares:
- Irrigación por manguera de goteo
El riego por manguera de goteo se basa en un sistema de mangueras para llevar agua desde el grifo hasta las plantas. Estos sistemas suelen venir con un regulador de presión (para bajar la presión de tu agua y asegurar un flujo lento y constante), un filtro de agua, y un temporizador que te permite automatizar el riego.
- Irrigación por botella de goteo
Esta es una forma muy simple, pero totalmente efectiva, de riego por goteo. Se basa en usar botellas de plástico colgadas cerca de las raíces de las plantas, para proporcionar un flujo lento y constante de agua. En lugar de invertir en un sistema de mangueras de goteo, puedes montar tu propio sistema casero de riego con botellas prácticamente gratis (instrucciones más abajo).
- Riego por goteo en tierra Vs. hidroponía
El sistema de riego por goteo descrito anteriormente es un sistema sencillo y funcional, que la mayoría de gente puede instalar en su casa. Sin embargo, tiene algunas limitaciones y carencias que conviene tener en cuenta, especialmente para los cultivos hidropónicos.
Dado que el sistema mencionado arriba se conecta directamente a un grifo, no te permite tratar, acondicionar o equilibrar el agua de grifo para adaptarla a las necesidades de tus plantas. Esto significa que no podrás comprobar o modificar el pH del agua, ni medir/tratar la cantidad de cloro que contiene; todo esto, a su vez, puede afectar a la absorción de nutrientes, a la salud de las raíces y, posiblemente, incluso degradar la calidad de la tierra con el paso del tiempo (el cloro mata las bacterias beneficiosas y los microrganismos del suelo que ayudan a las plantas a nutrirse y a protegerse de las plagas y patógenos).
Aunque el sistema que hemos descrito es un buen punto de partida para los cultivadores amateurs, si tienes experiencia cultivando en tierra y necesitas más control sobre la calidad del agua que utilizas, te recomendamos usar un sistema con depósito. Usar un depósito/recipiente para almacenar el agua te permite equilibrar el pH del agua, así como controlar su temperatura, la cloración y los niveles de nutrientes, antes de suministrarla a tus plantas. Si cultivas hidropónicamente, es imprescindible usar un depósito, ya que es la única forma de añadir nutrientes directamente al agua para fertilizar tus plantas.
Por último, usar un sistema con depósito también te ofrece mayor tranquilidad. Si conectases el sistema de riego por goteo directamente a un grifo y hubiese un fallo en uno de los accesorios del sistema, podría producirse una inundación catastrófica que se hubiera evitado con un depósito de agua de capacidad limitada, controlado por un temporizador electrónico.
¿Ahorra agua el riego por goteo?
Sí, el riego por goteo puede ahorrar mucha agua, especialmente si se compara con el riego manual, el riego a manta (por inundación) o los sistemas de aspersión. Al suministrar el agua directamente a las raíces y de forma muy controlada, reduce enormemente la pérdida de agua por evaporación. Además, en los sistemas de goteo, el flujo y la dirección del agua no se ven afectados por el viento como ocurre en los sistemas de aspersión, por lo que puede mejorar notablemente la eficiencia del riego en cultivos de exterior.

Ventajas del riego por goteo
Además de ahorrar agua, el riego por goteo tiene muchas ventajas:
- Reducción de la pérdida de fertilizante: dado que este sistema aplica el agua y abono directamente a la zona de raíces, minimiza el desperdicio de fertilizantes al evitar que se filtren en zonas del suelo donde no podrían ser absorbidos por las plantas.
- Menos trabajo: instalar un sistema de riego por goteo es muy sencillo y mucho menos laborioso en comparación con el riego por inundación. Además, el riego por goteo reduce el trabajo físico de regar y fertilizar las plantas, al automatizar el proceso.
- Raíces más sanas: estos sistemas ayudan a optimizar la humedad del suelo alrededor de las raíces, incluso en jardines grandes o campos de cultivo al aire libre. Esto favorece el desarrollo de raíces más sanas, que son esenciales para tener unas plantas más saludables.
- Erosión más lenta del suelo: si quieres cultivar de forma sostenible en exterior, el riego por goteo es fundamental para preservar la calidad de la tierra a lo largo del tiempo.
- Reduce el desherbado: al aplicar el agua de forma selectiva, se reduce el número de «malas» hierbas que brotan en tu jardín.
- Distribuye el agua con precisión: el riego por goteo asegura que todas las plantas reciben la misma cantidad de agua cada vez que se riegan.
- Reducción de plagas y/o enfermedades: este sistema aplica el agua y fertilizante directamente a la zona de raíces, sin mojar las hojas. Esto mantiene el follaje más seco, ayudando a mantener a raya a las plagas y patógenos amantes de la humedad.
- Menor coste energético: al ser un sistema de baja presión, por lo general puede mantenerse consumiendo menos energía.